Cada año, cuando se acerca la Campaña de la Renta, noto que muchos de vosotros empezáis a sentir esa mezcla de curiosidad y preocupación típica de estas fechas. A mí me gusta verlo como una oportunidad de revisar lo que ha ocurrido durante el ejercicio, de ajustar lo que sea necesario y, sobre todo, de evitar que pagues más de lo que realmente te corresponde. Por eso hoy quiero hablarte de las novedades que aplican a la Renta del ejercicio 2025, que es la que se presentará entre abril y junio de 2026, y darte algunos consejos que te ayudarán a prepararla con tranquilidad y más seguridad.
Lo primero que quiero recordarte es que la Renta siempre se presenta sobre los datos del año anterior. Esto significa que todo lo que hiciste fiscalmente en 2025 —tus ingresos, gastos, retenciones, inversiones, cuotas de autónomo, rendimientos inmobiliarios, movimientos en tus cuentas, subvenciones, prestaciones y cualquier otro dato económico— será lo que determine tu resultado final. Por eso es tan importante revisar ahora, con cierta perspectiva, que todo lo que declaraste durante el año coincide con la realidad.
Una de las novedades que se mantiene en esta campaña es la confirmación del sistema de cotización por rendimientos netos de los autónomos. Desde 2023, la cuota pagada figura automáticamente en la base de datos de Hacienda, lo que facilita mucho el cálculo de tu rendimiento neto porque la Administración cruza los datos con la Seguridad Social. Esto hace que las regularizaciones sean más rápidas, pero también significa que los errores se detectan antes. Si durante 2025 tuviste cambios en tus tramos de cotización, o si la situación de tu negocio varió, es importante que revises bien tus datos de ingresos y gastos antes de presentar la declaración.
También debes tener en cuenta que la mayoría de deducciones estatales y autonómicas continúan vigentes, aunque algunas comunidades han actualizado ligeros porcentajes o límites. Esto puede incluir deducciones por alquiler, por inversión en vivienda habitual en casos anteriores a 2013, por energías renovables, por familia numerosa, maternidad o por determinadas inversiones empresariales. No existe una gran reforma general en 2025, pero sí pequeños ajustes que conviene revisar en el borrador para asegurarte de que se te está aplicando todo lo que te corresponde.
Otro aspecto que quiero que tengas presente es la importancia de revisar tus retenciones. Los trabajadores por cuenta ajena suelen pensar que, si les han retenido “lo de siempre”, todo está bien, pero no siempre es así. A veces se producen variaciones en las horas trabajadas, en las pagas extra o en otros conceptos que modifican el cálculo final. Si eres autónomo, revisa especialmente si tus clientes aplicaron correctamente tu retención en las facturas; un descuadre en este punto puede hacer que tu resultado final no sea el esperado.
También te aconsejo revisar con atención tus inversiones y movimientos bancarios, especialmente si tuviste rendimientos de cuentas, depósitos, fondos o acciones. Los bancos envían esta información directamente a Hacienda, y en la mayoría de casos aparecerá ya en el borrador, pero es fundamental que compruebes que todo está correcto. Cualquier error puede influir en el resultado final, y es mucho mejor corregirlo antes de presentar la declaración que recibir después una notificación.
Otro consejo muy importante es comprobar tus gastos deducibles si eres autónomo en estimación directa. Durante la Renta es cuando se ajusta definitivamente todo lo que has ido registrando durante el año, y es habitual que alguna factura de diciembre se quede fuera o que algún gasto no esté correctamente contabilizado. El rendimiento neto que declares será determinante tanto para el IRPF como para la regularización de tu cotización como autónomo, así que merece la pena dedicar un poco de tiempo a revisar estos datos.
Y por supuesto, no puedo olvidarme de recordarte las fechas clave: la campaña suele comenzar a principios de abril, y finaliza normalmente a finales de junio. Si quieres domiciliar el pago, el plazo suele cerrarse unos días antes del final de campaña. Si te sale a devolver, mejor que lo presentes cuanto antes para agilizar el proceso; si te sale a pagar, puedes presentarlo pronto y fraccionarlo o domiciliarlo para el último día.
Mi objetivo, como siempre, es ayudarte a que vivas este proceso con serenidad, sin miedo a equivocarte y sin dejar que la Renta se convierta en un motivo de tensión. Quiero que sepas que puedes contar conmigo para revisar tu borrador, entender tus rendimientos y anticipar cualquier error antes de presentarlo. Cuando tienes la información clara y revisas las cosas con calma, la Renta deja de ser una carga y se convierte en un trámite más, manejable y sin sobresaltos.
Con cariño y claridad,
Ester

