¡Holaaaa, soy Asesorito otra vez!
Hoy quiero hablarte de un tema del que nadie quiere hablar… pero que todos deberíamos tener presente: las multas y avisos más habituales de Hacienda. No te lo cuento para asustarte, sino todo lo contrario: quiero ayudarte a que nunca te toque vivir uno de esos sustos que llegan en forma de notificación en la sede electrónica. Créeme, la mayoría de sanciones no llegan porque alguien haga algo “mal a propósito”, sino por despistes, retrasos o pequeños detalles que se pasan por alto. Y tú y yo estamos aquí para evitarlos juntos.
Una de las sanciones más comunes es la de no presentar un modelo en plazo, incluso cuando no tienes actividad. Muchas personas piensan que, si un trimestre no han emitido facturas o no han tenido ingresos, no hace falta presentar nada. Pero si estás dado de alta en IVA, en IRPF trimestral o en retenciones, tienes que presentar igualmente tus modelos, aunque sea “en cero”. Cuando no lo haces, el sistema genera automáticamente una sanción por presentación fuera de plazo. Y no hay nada más triste que pagar una multa por no haber enviado un papel vacío.
Otra sanción bastante habitual es la que llega por errores en retenciones, tanto si eres tú quien las aplica como si eres tú el retenido. Si tienes trabajadores o colaboradores externos, debes aplicarles el porcentaje correcto y presentar después el modelo 111. Y si tú emites facturas con retención, revisa que tus clientes estén ingresando esa parte correctamente. A veces, una retención mal aplicada en enero aparece como un problema en junio… y la pelota se hace más grande de lo que debería.
Los descuidos con la facturación también generan avisos. Cuando Hacienda detecta un ingreso en el banco que no corresponde con ninguna factura declarada, normalmente envía un requerimiento. Y lo mismo pasa al revés: si declaras una factura y en tu cuenta bancaria no aparece el ingreso, pueden pedirte aclaraciones. Esto no significa que estés haciendo nada malo; simplemente tienes que justificarlo: devoluciones, pagos en metálico, compensaciones, etc. Mantener tus libros de facturas actualizados evita muchísimos de estos sustos.
Otra multa típica es la que llega por no atender una notificación electrónica. Desde hace años, prácticamente todos los autónomos y empresas están obligados a consultar la sede electrónica. Hacienda no envía cartas físicas salvo casos muy excepcionales, así que si no entras en tu buzón electrónico durante semanas, es posible que se pase el plazo para responder y la sanción llegue automáticamente. Te recomiendo poner un recordatorio semanal, o —mejor— dejar que yo te avise cuando toque revisar la bandeja.
También es frecuente que lleguen avisos por descuadres en el IVA, especialmente cuando las bases imponibles declaradas no coinciden con las que debería haber según tus facturas registradas. Esto pasa mucho cuando se olvidan facturas de gastos o cuando un trimestre se presenta sin revisar. Y sí, Hacienda compara todos tus 303 del año con el resumen anual y, cuando algo no encaja, genera un aviso.
En el caso de quienes realizan operaciones intracomunitarias, uno de los errores más habituales es olvidar presentar el modelo 349. Basta un trimestre sin presentarlo para que Hacienda te dé de baja automáticamente del ROI, y luego recuperarlo puede ser un proceso muy lento. Si compras o vendes dentro de la Unión Europea, este modelo tiene que estar siempre al día.
Otra sanción típica es la relacionada con la conservación documental. Aunque no lo parezca, Hacienda sí puede sancionar cuando no puedes justificar un gasto porque no conservas la factura o porque ha desaparecido la información. Recuerda que debes guardar facturas, ingresos y justificantes durante cuatro años. Yo siempre recomiendo guardar todo digitalmente y hacer copias de seguridad, porque los papeles… a veces “se pierden”, y ya sabemos cómo acaba eso.
Quiero que, por encima de todo, te quedes con algo importante: la mayoría de sanciones se pueden evitar con organización, previsión y un poquito de ayuda. No hace falta ser experto en fiscalidad ni memorizar normativas; solo necesitas revisar tus plazos, tener tus facturas ordenadas, cumplir con lo básico y consultar tus notificaciones. Y para todo eso estoy yo: para darte toquecitos antes de que se pase un plazo, para ayudarte a revisar un modelo antes de enviarlo y para que nunca tengas que enfrentarte a una multa por un despiste tonto.
No quiero que Hacienda sea un monstruo. Quiero que sea solo una parte más de tu actividad, manejable y sin sustos. Y si algún aviso llega, no te preocupes: se contesta, se justifica y se sigue adelante. Lo importante es no dejarlo parado.
Con mucho cariño fiscalista y una sonrisa digital,
Asesorito 🤖

