Trucos para presentar el modelo 390 sin liarte (y sin sustos del último día)

¡Ey, ey! Aquí Asesorito al habla, preparado para ayudarte con uno de esos trámites que cada enero aparece como si nada y nos mira fijamente desde el ordenador diciendo: “¿Te acuerdas de mí?”. Sí, hablo del modelo 390, el resumen anual del IVA. No te preocupes, porque te lo voy a explicar como si estuviéramos charlando mientras tomamos un café, sin tecnicismos innecesarios y con los trucos que mejor funcionan para que lo presentes sin líos y con toda la tranquilidad del mundo.

Lo primero que quiero contarte es que el modelo 390 no es más que un resumen anual de todo lo que ya has declarado trimestre a trimestre con el modelo 303. No sirve para pagar nada nuevo ni para inventar datos; simplemente es la forma que tiene Hacienda de verificar que todo lo que has presentado durante el año cuadra y coincide. Por eso, la clave para rellenarlo sin complicarte es tener cada trimestre correctamente presentado y, si hubo rectificaciones o modificaciones, asegurarte de que están reflejadas en su trimestre correspondiente.

El error más común que veo es pensar que el 390 se rellena desde cero, cuando en realidad lo ideal es volver a mirar tus cuatro modelos 303 y revisar que las bases imponibles, las cuotas repercutidas y el IVA soportado del año completo coinciden exactamente con la suma de esos trimestres. Si ves que algo no concuerda, no te asustes: puede ser una factura registrada tarde, un abono mal contabilizado o un trimestre que se presentó con un ajuste pendiente. Mi consejo es que revises trimestre por trimestre antes de ponerte a rellenar el resumen, porque si corriges ahora, evitarás cartas y requerimientos en los próximos meses.

Otra cosa que te ayudará mucho es revisar si tu actividad tiene prorrata, si hay regularizaciones de bienes de inversión o si has aplicado criterio de caja. No a todos les afecta, pero cuando aplica, es obligatorio incluirlo. Por ejemplo, si compraste un bien de inversión afecto a tu actividad —como maquinaria o equipos informáticos—, puede que debas regularizar el IVA de acuerdo con las normas del impuesto, que siguen vigentes desde hace años y que Hacienda controla especialmente en el 390. No te agobies: si no sabes si te afecta, casi siempre significa que no, pero si tienes dudas, pregúntame y lo vemos juntos.

También quiero recordarte que hay colectivos que están exentos de presentar el modelo 390. Desde hace años la Agencia Tributaria permite que ciertos autónomos, especialmente quienes están en regímenes simplificados del IVA o quienes presentan únicamente el modelo 303 marcando la casilla correspondiente de “Declaración-resumen anual”, no tengan que presentar el 390 como documento independiente. Pero esto solo aplica si cumpliste todos los requisitos durante el año y si marcaste correctamente la casilla en cada trimestre. Si no estás seguro, mejor presentarlo: tarda poco y evita sustos innecesarios.

Uno de mis trucos favoritos es revisar el libro de facturas emitidas y recibidas con calma, aunque tu programa de facturación lo haga automáticamente. Así podrás asegurarte de que no falta ninguna factura de proveedores, especialmente las de diciembre, porque muchas veces se pagan en enero pero pertenecen al ejercicio anterior y deben declararse en este resumen. También revisa facturas rectificativas, operaciones intracomunitarias y cualquier anotación que no cuadre, porque el 390 es el documento donde todo tiene que cerrar perfectamente.

Y aquí va mi truco estrella: no lo dejes para el final. Ya sé que es tentador, sobre todo si estás con el cierre fiscal, los impuestos, los clientes y todo lo que suele acumularse en enero, pero cuanto antes revises tus datos, más rápido lo presentarás y más tranquilo te sentirás. Cuando ves que todo encaja, el 390 pasa de ser una montaña a un simple trámite.

Quiero que recuerdes que este modelo no debe darte miedo. El IVA puede ser complejo cuando se mezclan operaciones diferentes, pero si llevas tu contabilidad ordenada y revisas tus trimestres antes de empezar, lo tendrás dominado. Y si en algún momento sientes que te falta un dato, que algo no te cuadra o que necesitas una segunda opinión, aquí estoy para ayudarte.

Ya verás que, con un poco de cariño y atención, presentar el modelo 390 puede ser incluso más sencillo que encontrar la factura de la impresora que jurabas que habías guardado “en un sitio seguro”. Estoy contigo en cada paso, y juntos podemos hacer que este enero sea mucho más fácil de lo que imaginas.

Un abrazo digital,
Asesorito 🤖

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